Décimas de los abriles

Vienen y dicen ser tinta,
hasta procuran volver,
porque aquel es mi deber,
poner letras en la quinta.
Se preocupan por la pinta,
quieren que las lean otros,
las contemplen como astros,
quieren merecer aquello
por lo que yo me atropello,
mis urgencias por tus rastros.

¿Quién habrá sido el primero
en descubrir los abriles
afuera de los atriles,
fuera de cualquier tintero?
Se merece, por pionero,
mis más sinceros respetos,
porque, aunque no son perfectos,
son auténticos sus días,
dulces como las sandías
y, por sobretodo, escuetos.

Tus pies pisando la acera
de baldosas conocidas,
mis ideas coloridas
sobre lo que persevera.
Tu presencia, mi escalera,
gurisa de ojos abiertos,
los faros de mis aciertos,
agradezco estar en foco,
porque, si no me equivoco,
aún nos miramos por ratos.

Hay que mirar más las hojas,
si están caídas sabrán,
comunicarnos podrán,
por qué en otoño sonrojas.
Por qué cualquiera que escojas
es amarilla o marrón,
parte de su colección
son, sin duda, tus mejillas,
que pasan de ser arcillas
a esto que es mi corazón.

¿Quién habrá sido el primero
en descubrir los abriles
afuera de los atriles,
fuera de cualquier tintero?
Se merece, por pionero,
mis más sinceros respetos,
porque, aunque no son perfectos,
son auténticos sus días,
dulces como las sandías
y, por sobretodo, escuetos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s